El mismo silencio se mueve
entre la copa de los árboles,
bajo la tierra por donde camino.

Suena entre cada suspiro
entre el crujir de hojas y pasos
en el nacimiento del ocaso
en la vigilia del testigo.

A cada sigiloso deshielo
con el clamor de mis lágrimas,
a cada resurgir del alba
reverbera en mi pecho.

Porque se mueve certero
por sílabas, puntos y comas
e incluso adviene ahora
en el temblor de mis dedos.

Está pues en estas líneas
en la sangre muda del escriba
como bulbo del pensamiento.

Porque es silencio, infinito,
el único poder que tengo
es escuchar su llamado.

Comenta aquí / Deixe seu comentário

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .